jueves, febrero 09, 2012

publicará libros de 12 autores becados


Las obras son las producidas en la primera jornada del Sistema Nacional de Creadores Literarios (Sinacrea), donde un grupo de poetas, teatristas y narradores seleccionados recibieron una subvención anual para producir sus obras literarias.

Este proyecto busca incentivar la creación literaria en sus diferentes géneros: novela, cuento, poesía y teatro, por lo que el Sinacrea es un programa de incentivo a la escritura literaria en la República Dominicana.

Cada becario habrá recibido cinco pagos durante el año hasta alcanzar la suma total de $120,000. El contrato se inició el 21 de octubre de 2010 y finalizó el 21 de diciembre de 2011. En total, el MINC habrá invertido, en su primer año, la suma de 1 millón 440 mil pesos entre los 12 primeros becarios.

Los primeros becarios del Sinacrea fueron: en poesía Rosalina Beatriz Benjamín Alvarez, Francisco Manuel Martínez Ortiz y Leoni Confesor Disla González; en novela Zoila Orquídea Georgina Abreu Vargas, Xenia Yelana Rangassamy y Amable Mejía de los Santos; en cuento Daniela Altagracia Cruz Gil, Sandra María Tavárez Colón y Yaina Melissa Rodríguez Ramírez; en teatro Jorge Antonio Mendoza Brea, José Francisco Gerardino Paulino y Rafael Stalin Morla de la Rosa.

Al final del convenio, cada becario entregó al Ministerio de Cultura la obra producida, la cual será publicada por la Editora Nacional, por cuyo derecho de autor, el becario recibirá 200 libros de la primera edición, después de la cual, el autor recupera sus derechos.

La Dirección de Gestión Literaria del Ministerio de Cultura es la unidad encargada de dirigir y supervisar el Sinacrea y de seleccionar los becarios tomando en cuenta las sugerencias del Sistema Nacional de Talleres Literarios, o recomendaciones pertinentes cuando se trata de escritores que poseen una obra conocida y destacada.

viernes, febrero 03, 2012

Revista País Cultural: 12 números en 6 años


Algunas de las colaboraciones:

NUMERO 1
Los días tristes de Pedro Henríquez Ureña en Argentina, por Bernardo Vega
La joven poesía dominicana, por José Molinaza
Poemas de Wislawa Szymborska

NUMERO 2
¿Habrá muerto el neorrealismo?, por Efraim Castillo
Intelectuales y artistas de abril, por Jesús de la Rosa
Tomás Hernández Franco y la difuminada hispanidad, por Néstor E. Rodríguez

NUMERO 3
Iberoamérica: un espacio para los derechos culturales, por Mateo Morrison
Un esperado encuentro con Rómulo Rivas, por Giovanny Cruz
Canción de amor, por José Luis Vega

NUMERO 4
El cuenta cuentos, por Brunilda Contreras
Federico García Lorca: decible e indecible, por Roberto Echavarren
Clave de estambre, de Cayo Claudio Espinal, por Diógenes Céspedes

NUMERO 5
El boom femenino, por Ludmila Furman
Diversidad cultural y francofonía, por Nancy Morejón
Libros de cabecera, por Gustavo Sainz

NUMERO 6
Aproximaciones a la poesía dominicana 1981-2008, por Pedro Granados
Poemas de Juan Dicent
Drown, de Junot Díaz, por Manuel García-Castellón

NUMERO 7
Hilda Hilst: la muerte y su doble, por Cristiane Grando
Mujer del mundo recupera derechos, por Manlio Argueta
Poemas de Frank Báez

NUMERO 8
El punto de vista femenino en la narrativa contemporánea, por Emilia Pereyra
Nueve sílabas, por Gabriel Zaid
Poemas de Derek Walcott

NUMERO 9
La diversidad olvidada, por Frank Moya Pons
Poemas de Gajston Saint-Fleur
La literatura en la región del Cibao, por Máximo Vega

NUMERO 10
La identidad musical del cine dominicano, por Félix Manuel Lora
Una larga puñalada al silencio, por Pedro Peix
Juan Bosch, teórico del cuento, por Eduardo Heras León

NUMERO 11
Adonis entrevistado: "Los mitos y la poesía árabe preislámica, base de mi poesía"
La RD y el patrimonio común con Haití, por Lourdes Camilo de Cuello
Cinco cuentos de Xenia Rangazamy

NUMERO 12
Aproximaciones a la cultura dominicana en la música de J.L. Guerra, por Sara Rivas
Memoriales y naufragios, poemas de Daniel Baruc
Identidad cultural dominicana: aproximación etnohistórica, por Carlos Andújar

REVISTA PAIS CULTURAL, Ministerio de Cultura de la República Dominicana
Director: Basilio Belliard
Editor: León Félix Batista
Precio de venta: RD$100 pesos/US$5.00 dólares

viernes, enero 20, 2012

¡La comezón del séptimo año!


Dirección General de la Editora Nacional
7 AÑOS
7 SELLOS
379 libros pulcramente editados:

I EDITORA NACIONAL
1) Colección Clásicos Dominicanos
2) Colección Premios Nacionales
3) Colección Infantil y Juvenil
4) Colección Jóvenes Autores
5) Colección Pensamiento Dominicano
6) Colección Ultramar
7) Colección Antologías
8) Colección Provincias
9) Colección 30 de mayo: Puerta a la libertad
10)Colección Patrimonio Cultural

II EDICIONES DE CULTURA

III EDICIONES FERILIBRO

IV EDICIONES RUMBO NORTE

V EDICIONES RUMBO SUR

VI EDICIONES RUMBO ESTE

VII CUADERNOS DE CULTURA

¡Ediciones de compromiso, que cumplen con los estándares de mercado nacionales e internacionales y realmente asequibles!

De venta en Librería de Cultura (Calle Las Atarazanas no.2, Ciudad Colonial, Santo Domingo,libreriadecultura@gmail.com y libreriadecultura@hotmail.com) y en todas las librerías del país.

sábado, noviembre 26, 2011

Estos «Tientos y trotes» van por las calles más hondas de nosotros


MERY SANANES [mediaisla] Quien haya leído a René Rodríguez Soriano no se sorprenderá de este texto. Comulga con su desenfado que no es otra cosa que la cobertura de aquel rubor inicial que nunca lo abandona. No pasa leve por parte alguna.

Leer para cruzar sin tedio los pasadizos de la soledad

Sólo quien escribe en las aristas del vértigo, nadando en claves de agua, algas, piedras, arena, sal y sed que, a veces cortan de duras, mientras pastan a sus anchas las más tiernas olas de la luz, y quien lee para cruzar sin tedio ni sobresaltos todos los pasadizos de esa soledad más triste que la muerte, puede armar un libro como éste.

Una travesía abrupta como la historia que se lee, porque lo que queda en la memoria es el fuego que se atiza entre sus letras, el verso que atravesó la piel hasta dar con el anverso de la lágrima.

Quien haya leído a René Rodríguez Sorianono se sorprenderá de este texto. Comulga con su desenfado que no es otra cosa que la cobertura de aquel rubor inicial que nunca lo abandona. No pasa leve por parte alguna. Se hunde en cada sitio en el que acampa para hurgar hasta sus raíces, en todo aquello que lo conmueve y mueve. Y así pasa por las historias de los otros que hace suyas de pura pasión. Y con ello invita, sin decirlo, a convertir el acto de leer en otra forma de inédita e indetenible creación.

Un antes que es un siempre

Escribe porque un día se le quedó su caballito melao atrapado en la mirada de una niña que nunca se fugó de sus dedos. Y lee porque se secaron los yaguarales cundidos de rocío en los cuales sabía distinguir el origen de la lluvia y el tormento de las tempestades.

Y lee, lee sin piedad buscando el poema que se bebe o se vierte hasta el filo de las tardes, hasta alcanzar las ráfagas de luz que desatan unos versos sobre la piel de un libro al que él entra para leer o leerse.

Este texto es el de un poeta que descubrió el primer verso en la mirada de la madre o en los limonares del padre, y que fue lanzado de pronto a un mundo baldío, donde él asume la ternura por el mango, dejándose llevar por la corriente, subiéndose hasta la más profunda espesura de su gracia.Un poeta que escribe o sueña que escribe y se ve en los sueños, soñando que escribe cosas. Un niño que con las palabras entre sus dedos las empuña para transmitirlo todo o nada, o para corretear por los patios de la tarde sin alborotar las palomas de la plaza. Alguien que escucha la música que rubrican los seres y las cosas.

Leer para untar los días con zumos de pasión

¿Y quién que así sea no habrá de convertirse en un lector apasionado en busca de los mensajes cifrados que le anuncian las nubes, las estaciones y el clarear o el oscurecer de las tardes? Lee para untar los días con zumos de pasión y goce, lanzándose hacia la exploración de pardas y arriesgadas zonas del amor y sus melenas, que es su territorio preferido.

Leer para René Rodríguez Soriano es llenar de pájaros sus cielos, darle nombre a la tristeza que lo acompaña desde que el mal del tiempo le dio al viento una migración de balas. Alguien que ha aprendido a manejar con torpes aleaciones, puntadas y vadeos, los sonidos y el tiempo. Alguien que invita a quien le plazca a bañarse con él en las aguas que bailan cerca del remolino.

Y así y sólo así nace este texto que pasea sobre las páginas de sus lecturas preferidas, sin otro acercamiento que el de la piel y el del aire que mueve las hojas, mientras en su interior dibuja sus propios duendes.

Jugar al borde de un barranco


Si algo conmueve es el listado de sus lecturas. Allí no hay propuesta crítica alguna, ni anhelo de dictar cátedra. Es un compartir de pasiones que se deslizan entre sus propios ajetreos pero que dejan tras de sí una huella que toca definitivamente a quien se acerca a ellas. No hay otra elección que esa página que se abre y no se vuelve a cerrar, porque en su madeja se recorre la vida en un solo instante.

Allí el lector de este lector empecinado encontrará referencias a Fernando Delgado, Manuel Salvador Gautier, Carlos Fuentes, Miguel Ángel Fornerín, Roa Bastos, Fernando Despradel, Alessandro Baricco, Abel Posse, Carmen Posadas, Roberto Marcallé Abréu, Dionisio de Jesús, José Saramago, Marcio Veloz Maggiolo, Antonio Gala, Antonio Tabucchi, Máximo Vega, González Viaña, Sally Rodríguez, Plinio Chahín, Sergio Ramírez, Ángel Garrido, José Mármol, Fermín Arias Belliard, Médar Serrata, Ramón Tejada Holguín, Luis López Nieves, Pastor de Moya, y sobre una Marguerite Duras que recorre todo el libro incesantemente; un libro duro, fuerte como un aullido.

En un intervalo. RRS incorpora una “Botella al mar”, una entrevista en la que suelta sus dedos de leer, sobre un papel que nunca se llena del agua que mueve el vacío de un objeto en viaje sin destino hacia las orillas de uno mismo. Porque a través de todos estos Tientos y Trotes (Editora Nacional, RD 2011), aparece el autor, ejerciendo el oficio mayor que conoce, una vez que tuvo que dejar las yaguas en las que leía los vaticinios de todas las estaciones y la escritura acuática de los ríos en los murmullos de los peces.

Y así lo dice: “Además de leer las solapas de los libros, leer a Sara, y la morfosintaxis de los clasificados del domingo, me cautiva jugar al borde del barranco. De niño, con mis primos —que vivían al borde de un barranco que daba al arroyito—, solíamos deslizarnos en una yagua que se atajaba en el cafetal. A veces llegábamos hasta el fondo, incólumes sobre la yagua… Me gustan los colores, como me deleitan los olores. A veces, cuando llueve, trazo rectas y curvas en el cristal de las ventanas. No sé qué es. Siento que al leer me atrapa alguna música”.

Descifrador de música y acordes

Y ese descifrador de música y acordes, es el que se desliza sobre los cafetales de la palabra en busca cada vez de una aventura que no se repite. Ningún hombre es una isla, afirma. Un archipiélago le vibra en cada palmo de la piel, y su canto enciende las paredes y las cosas que le circundan y le dan razón de ser y estar. Tampoco es el nombre, que reduce y aniquila. El hombre es todo lo que evoca y provoca con sus gestos y sus actos; la ciudad crece y se aniquila a su alrededor, y el poeta lo advierte y lo sugiere. Igual el barrio, lugar donde extraviamos “un lirio de mayo” o la escafandra para bucear en las profundidades de la torpe memoria repetida, de la que hablara Benedetti.

Aquí están las claves de este escritor convertido en hacedor de los escrutinios que aparecen registrados en cada palmo de la piel, en busca de de esa razón de ser y estar que persigue el hombre perennemente. Por eso va con los pulmones como esponjas, bebiéndose el aire y el entorno, lanzando sus toscas redes para ver si pesca florecillas del bosque o pizquitas de fusas y semifusas.

Cabalgando sobre los cautivos prados de la lengua

Por ello, quien se autodenomina frustrado timbalero, sabe que un libro es un lago en el cual hay que sumergirse como un buzo, si se quiere alcanzar el canto de las ranas. Que hay que cabalgar a rienda suelta por los cautivos prados de la lengua, contar historias sin historia y bañarse en las ardientes aguas del fuego del infierno donde, en verdad, todos hemos nacido.

Lo dice y lo repite para que no quede duda: “Intento un decir que sale de mis dedos, que piensan o sueñan que piensan… luego escriben. Mucho menos crítico, entendido, analista y diseccionador de contenidos, significantes e insignificantes. Lector sí soy. De esos que, seducidos por el percutir de la palabra, resbalándose sobre el páramo de papel o cristal, danzan la melodía interminable de aquel placer del que, alguna vez, hablara Barthes…”

Cada texto es una ruta, un continente

Tampoco, afirma, intento “transformar el mundo” —ni siquiera “entenderlo”, como dijo el casi ni citado ya, Carlitos Marx, que pretendieran Hegel y demás pensadores de otros tiempos—, con sentir es suficiente. Leo con placer y en el placer que da leer un texto que fue escrito con placer. Amo el fuego, los puentes y los pasadizos –de Heráclito, de Paz o Efraín Huerta–, los juegos de Cortázar, los chicos en los parques, los caballos pastando y, mientras enarbolo mi pancarta, mi no rotundo contra la ignominia, vuelvo a Plinio”.

Ese es su credo, su propuesta y su andar, con esa convicción de que cada uno de los textos es una ruta, un continente, por los cuales él navega, a sus anchas, a favor o en contra del viento, a todo velamen por el naranja de las vibrantes auroras de sus sístoles.

Y así lo propone y dispone: “Bebamos sin asepsia de las limpias lecturas de Aurora (Molina, Pizarnik, Blanca Varela, Ida Vitale, Fernández Moreno, Girondo, Zaid, Huerta y ese Pellicer de “Los azules que se caen de morados”, como los pezones fructuosos de la Zulamita del Cantar de los Cantares). Transitemos las vías sin semáforos y sin puentes. Abordemos la arena misma y sus canales en su Guagua lírica”.

¿Y qué propuesta mayor que esta apertura total que invita a cada lector a encontrar sus propios pasos? Es ese estremecimiento del lector el que le otorga a un texto su carácter infinito. Cada pupila le abre un horizonte distinto. Y allí en ese mágico vértice escritura y lectura se convierten en el derecho y anverso de un mismo oficio sin fin. Sólo es necesario enamorarse de una palabra que no es mera caligrafía sino bajel para recorrer los ríos de la tierra.

No tiene rumbo este viaje sin rumbo


Y a esto invita rrs, con sus pretextos, textos y contextos, a un antes y otro antes, un después y otro después que se detiene en el intervalo de un paréntesis, para un final que no concluye y en espiral vuelve al sitial de donde parte que es su propia escritura ofrendada al lector que vendrá, como él lo ha sido y seguirá siendo, de lo que será.

Es el acercamiento que desea todo escritor, el que transgrede las normas, olvida los prólogos, deja a un lado las conjeturas de los otros o los vaivenes de una política cultural en la que jamás ha creído ni creerá. Es entregarse al deleite que muerde los ojos hasta hacerlos llover. Es como montarse en un caballito de papel e irse cabalgando a los vastos territorios de la magia o el dolor, de la pasión o el desenfreno, de la ternura que es un enigma, de la cercanía que se vuelve lejanía.

Y éste es su credo: “El agua, como el ojo, es luz que moja los cuerpos. Como la ventana, uno mira a través de ellos, no con ellos. La sed es otra cosa: temblor que irriga el iris, la retina; leer a pecho abierto la relampagueante claridad que nada en las aguas del poema”.

Y ese es el oficio que asume rrs en estos Tientos y trotes que dejan al lector con ganas de leer y de asumir su propia aventura a lomo de cualquier libro, sin fronteras, sin otra pretensión que develar lo que en su interior no alcanza a traducirse en palabra. Por ello se entrelazan lectura y escritura en una sola madeja de hilos estremecidos labrando memorias sobre el dintel del agua.

Porque, como lo reafirma rrs, no tiene rumbo este viaje sin rumbo, este piano de brasas y agua tibia va por las calles más hondas de nosotros. | MERY SANANES, escritora venezolana, autora de Tiempo de guerra, 1974, Reflexión sobre una y otra historia, 1997.-

(http://mediaisla.net/revista/2011/11/estos-%C2%ABtientos-y-trotes%C2%BB-van-por-las-calles-mas-hondas-de-nosotros/)

domingo, septiembre 25, 2011

Libro de Franklin Gutiérrez, escritor homenajeado en la Feria del Libro dominicano en Nueva York 2012


Un número significativo de dominicanos emigrantes no reside en Norteamérica, Europa, Asia, Latinoamérica o El Caribe, sino en la diáspora. Es como si esta palabra fuera el nombre genérico de los múltiples escenarios foráneos elegidos por los quisqueyanos en el último medio siglo para establecerse físicamente.

Diasporar es un vocablo ajeno al diccionario, un término gestado a partir de una necesidad insoslayable: radiografiar el accionar de un porcentaje sustancioso de la población dominicana que –más que por el deslumbramiento mercurial–, fue forzada a emigrar y padecer el drama de su diseminación por el desastre económico y el descalabro moral de su lar nativo. Pero es también un término para reflexionar, desde el extremo opuesto de las aguas caribeñas, sobre una sociedad dominicana isleña ahogada por el fango de la indiferencia social.

jueves, septiembre 01, 2011

PROVINCIAS: NUEVA COLECCIÓN DE LA EDITORA NACIONAL



Continuando su trayectoria editorial intensa y cualitativa, la Editora Nacional -dependencia del Ministerio de Cultura dominicano- se apresta a lanzar una nueva colección: Provincias, con el lanzamiento este viernes 9 de septiembre de Origen, desarrollo e identidad de Salvaleón de Higuey, escrito por Francisco Guerrero Castro.

La actividad se desarrollará en el Salón del Obispado de Nuestra Señora de La Altagracia, en Higüey, a las 5PM, y será presentado por S.E.R. Mons. Gregorio Nicanor Peña, Obispo de la Dióceses, y contará con la presencia del sr. Ministro de Cultura, José Rafael Lantigua, y el editor del libro, León Félix Batista.

El evento es auspiciado por, además del MINC, la Universidad Católica del Este.

Los próximos libros por esta colección a ser editados son los ganadores del Primer Concurso Nacional de Provincias:

1) Historia de Barahona, Welner Darío Feliz, Primer lugar (Sur)
2) Símbolos de la identidad sanjuanera, Bismar Galán y José E. Méndez, 2do. Lugar (Sur)
3) Sabana Buey: Cuartel General del Sur, Francis de los Santos, Tercer lugar (Sur)
4) Sánchez Ramírez: Entre la riqueza y la pobreza, Juan Ricardo Hernández, Primer lugar (Cibao)
5) Historia de la provincia de Santiago Rodríguez, Rafael Darío Herrera, Segundo lugar (Cibao)

NUEVOS CUADERNOS DE CULTURA



sábado, agosto 27, 2011

Autora de Psique en Panamá


La más joven novelista dominicana Náyila Pichardo afirma publicar cambió un poco su vida

SANTO DOMINGO, Rep.Dominicana- Náyila Pichardo, que con sólo 17 años es la novelista más joven de República Dominicana, dijo hoy que publicar tan tempranamente le ha cambiado un poco la vida y la ha hecho más visible, pero que lo sabrá manejar con el apoyo de su familia.

Pichardo es autora de la novela “Psique” (2011), una obra de suspenso que narra la historia de un personaje femenino con poderes paranormales, que lanzó en la VII Feria Internacional del Libro de Panamá (FIL 11), que tiene a República Dominicana como el país invitado.

República Dominicana participa en la Feria del Libro con una delegación de 50 personas que incluye escritores, poetas, músicos, narradores, periodistas y teatristas, con una amplia muestra de su literatura, la cultura, la música, el teatro y gastronomía.

La joven autora reconoció que su primera publicación ha cambiado muchas cosas que la han tomado por sorpresa, entre estas, indicó, que la gente “ya me conoce”. “Nunca esperé que pasara algo así, y nunca esperé que la gente me reconociera y me dijera: ‘¿Tú eres Náyila? ¿Tú escribiste el libro?’”, expresó.

“Eso es lo que ha cambiado mucho”, agregó, pero a la vez aseguró que lo sabrá manejar con el apoyo que ha recibido de su familia y de sus amigos. Pichardo, que presentó por primera vez “Psique” en mayo pasado en Santo Domingo, dijo que seguirá intentando sobrellevar la situación porque ya publicó la obra y tiene que “enfrentar las consecuencias”.

No obstante, la escritora aseguró que no todo es malo pues la obra ha tenido buenos comentarios, según señaló, de quienes elogian su calidad a pesar de haber sido escrita por alguien “tan joven”. También consideró como buena la recomendación que le han hecho de leer más para seguir escribiendo y perfeccionarse como narradora.

Por otro lado, Pichardo explicó que el proceso de escritura de esta novela lo inició en 2008, y que cuando terminó la entregó al Ministerio de Cultura dominicano, que la publicó en sus ediciones de “Ferilibros”.

Por La Redacción

redaccion@panoramadigital.com.do

sábado, agosto 13, 2011

RUBÉN SÁNCHEZ FÉLIX, Los muertos no sueñan


Por Fausto Leonardo Henríquez

RUBÉN SÁNCHEZ FÉLIX, Los muertos no sueñan, Editora Nacional, República Dominicana, 2011.

Al acabar de leer esta novela, lo primero que he percibido es la riqueza de léxico del autor, las descripciones precisas de lugares, personas y cosas; profundización en la sicología de sus personajes y un dominio magistral de los recursos técnicos de la narración novelística.

La primera novela, El décimo día, 2005, supuso una puesta en marcha de Sánchez Féliz como escritor de largo aliento; un lanzarse al vacío con la esperanza de caer, como los paracaidistas, indemne.

En Los muertos no sueñan, el autor hace gala de un amplio conocimiento de la lengua castellana; y lo hace abordando unas veces lo culto, otras, lo que más, lo popular. Sánchez Féliz ha alcanzado con esta novela la mayoría de edad en el uso del castellano. Digo poco si no digo que esa mayoría de edad consiste en haber adquirido el nivel de los grandes novelistas de habla castellana. Eso significa, con otras palabras, que tenemos a un narrador dominicano sazonado para producir obras memorables.

Sánchez Féliz tiene una deliciosa forma –con ribetes poéticos- de describir lugares, personas y cosas que, en verdad, recrean las escenas de la obra y hacen que la imaginación vuele al mundo de los personajes. Aunque a veces recurre a lugares comunes, corrientes en la novelística, sus descripciones se vuelven más interesantes cuando se sumerge en la sicología de los personajes.
La imaginería o ficción de Los muertos no sueñan, abre muchas posibilidades al creador que, sin miedo, analiza las más secretas intenciones humanas. Pienso que por ahí también hay gran filón para Sánchez Féliz. Pues las obras que perduran en el tiempo, son las que abordan

el drama humano. Pienso, por no poner más que un par de ejemplos, en las tragedias griegas o en las de Shakespeare. Describir la sicología, –esta tentativa ya aparece en El décimo día- es decir, las más secretas intenciones, pasiones y anhelos humanos, puede dar lugar a obras de gran alcance literario. Y nuestro autor puede lograrlo.

El argumento de Los muertos no sueñan, trenzado por una doble historia, todavía no alcanza, a mi juicio, la cima de lo que pudiera ser “el macando” de la narrativa del autor. No obstante, Los muertos no sueñan, es, a todas luces, una novela que marca un hito en la trayectoria de Sáchez Féliz. Y sólo eso nos tiene que llevar a leerla con profusión.

Los muertos no sueñan impulsa a Sánchez Féliz a conquistar mundos maravillosos posibles. Como somos herederos de esta época, con toda probabilidad el autor no morirá, y yo que lo vea, sin antes haber hecho realidad sus sueños.

http://faustoleonardohenriquez.blogspot.com/2011/08/ruben-sanchez-felix-los-muertos-no_13.html

domingo, agosto 07, 2011

El «Saturnario» de Rey Andújar: un boulevard de sueños rotos


JOCHY HERRERA | Entre la autobiografía y la ficción, Andújar sacude y redefine la calle, el getto y el habitat existencial de hombres y mujeres expatriados, que no apátridos; y como tal, se hace necesario comprender estos textos desde dentro y desde fuera de sus realidades físicas.

Hay, a veces, muertes en la podredumbre; muertes donde la vida, gangrenada, se le escapa a pedazos al fenecido, ocasiones donde la desazón se encuentra encerrada
tras las paredes de una cierta ética de la mortalidad; muerte circunscrita entre personajes que construyen la ficción del otro mientras respiran cobijados tras íconos del Mercado y desesperanzas de nombre y apellido exilio. Hay, sencillamente, sueños de volver, o tal vez de escapar, desde hacia un curioso territorio ignorado —Mierdópolis— donde solamente la guitarra del Terror puede conjugar la lógica de Washington Heights con la nostalgia de Villa Duarte y la de un barrio boricua llamado La Perla. Son éstas algunas de las historias plasmadas en las páginas de Saturnario (Editora Nacional, 2011), Premio Letras de Ultramar, Ministerio de Cultura, República Dominicana, el más reciente libro de Rey Andújar (Santo Domingo, 1977). Catorce historias de sueños rotos en el boulevard de la vida.

No habla esta colección únicamente de islas ni representaciones diaspóricas de naciones fracturadas; dibuja también identidades sexuales heridas y en construcción, pasiones y nostalgias de carne y hueso trazadas por un escritor a todas luces atormentado; atestiguamos en las páginas de Saturnario el incesante imaginario del joven autor que ha reinventado el estilo de la cuentistíca antillana contemporánea amenazando el docto lenguaje y la forma tradicional con la certeza del idioma diario. El de las palabras-metáforas de un diyei que sufre de tembleques cuando una chamaca, una jeva, y no un sanquipanqui que se está tragando un cable, le invita a bailar, a manosearse o a darse lengua en un colmadón lleno de panas que sólo buscan janguear en paz. Y sin enfogonarse, furnitura olvidada, tiene la cachaza de entrarle a coñazos al sujeto e irse a la singadera en una cocina oscura, y luego hablamos.

Este libro, brevario del emigrado que nunca se fue ni que tampoco regresa, adolece del adorno, del vestido de la hipocresía de la palabra rebuscada; es, por el contrario, una fresca sacudida al lector quien no cesa de sorprenderse ante la contundencia del ser anónimo boricua en el Bronx o dominicanyork del alto Manhattan; ambas, formas sucedáneas de la nacionalidad caribeña que se forja más allá del Atlántico. Del existir tras los confines equidistantes del triángulo que define un tráfico de vías rotas: la nación dejada atrás que ha expulsado a sus hijos, y la nueva tierra que arropa el ser del emigrado.

Entre la autobiografía y la ficción, Andújar sacude y redefine la calle, el getto y el habitat existencial de hombres y mujeres expatriados, que no apátridos; y como tal, se hace necesario comprender estos textos desde dentro y desde fuera de sus realidades físicas. Debe retomarse el discurso de sus ideas despojándonos del rigor crítico encasillado y de la mirada “académica” a fin de permitirnos que ellos nos “azoten como un viento alisio desatado en plena tormenta”. Es decir, hay que dejarse alucinar por ese presente que dos islas comparten entre aviones, yolas y otras desavenencias. Es por ello que hemos conversado con Rey Andújar sobre su Saturnario.

—¿Cómo motiva tu experiencia de multiemigrado a «Saturnario»?

—Motiva el libro en su totalidad y se extiende a todo lo que hago. Es mi realidad, la de mi familia y amigos. Aunque la escritura y las ideas son deliberadas, hay un momento (in)consciente durante el ejercicio literario, digamos la parte metafísica, que retrotrae la experiencia, se atan cabos y resaltan coincidencias, cosas muy interesantes relacionadas con lo vivido. Pero al fin del día, es literatura, y en cuanto a esto, trato de separar lo emotivo.

Viajo muy poco por placer, quizás esa manera de desplazarme tiene mucho que ver con el ojo que mira, la mente que recoge y el corazón que guarda y procesa.

—En el canon de la cuentística caribeña, ¿dónde caben estos cuentos?

—No soy la persona indicada para responder esto. Es de mi conocimiento que poquísima gente, por no decir nadie, me lee en Cuba. A Puerto Rico la edición existente no ha llegado, no llegará. En Santo Domingo, pues lo leerá un grupo muy reducido, ya que las ediciones de Ferilibro-Editoria Nacional, aunque muy cuidadas y de gran calidad, adolecen de una distribución limitada. Esto obviamente dificulta el ejercicio crítico, que es donde se asignan los lugares en el canon.

—Mientras en «Amoricidio» el amor es asesinado, en este libro él mismo se muere… ¿Son acaso éstas, historias de desamor?

—Agradezco esta inteligente lectura y claro que puede ser aplicada al texto. La mía es una literatura de amor y pretendo la bondad; pero el amor también es egoísta e irracional. Algunos se dan cuenta, otros se hacen los ciegos. El amor no cambia. Cambia la intensidad del sentimiento y quizás el objeto, pero el amor como tal, para nada.

—¿Estarías de acuerdo con que la sexualidad es un fuerte protagonista de estos cuentos? Es decir, la sexualidad incompleta, la tronchada, y la alteridad.


—Sí. Muy buena observación hizo Máximo Vega cuando habló de cómo en este libro el lenguaje cambiaba con relación a los anteriores. Sí, quise hablar de la sexualidad y de cómo se traduce ese tráfico y ese exceso de calcio en el hueso de los caribeños. La diversidad de ese Caribe se extiende también a las maneras de bregar con el cuerpo sexual, pero a mí, como artista, lo que me interesa es el lenguaje. No me propuse hablar del tema en específico sino del concepto, y lo hice tomando riesgos a partir de lo hablado; es la primera vez que uso spanglish sin rodeos, algo que evité bastante en mis primeros trabajos.

Ahora bien, aunque como artista no estoy aislado y pertenezco a una sociedad, mi intención, en lo más mínimo, es concientizar o enviar un mensaje ni simpatizar con éste o aquél grupo. Lo mío es escribir, me preocupa escandalizar el lenguaje, trocar, transtornar el sentido de las palabras. La trascendencia que esto pueda tener —que considerando la pregunta con relación al canon, es mínima—, se aleja de mí durante el proceso creativo y desaparece en su totalidad luego de que el libro está publicado. Hay un mantra al que acudo para olvidarme de lo impreso y que me ayuda a continuar, “It’s on paper, so game over.”

—Lo vernáculo, ese lenguaje tan local que invade a «Saturnario» danza de forma rítmica a la par de la palabra “elegante”; ¿cómo lo logras?

—No es algo que me proponga y que regularmente noto en las relecturas finales. Entiendo que el género reclama este tipo de lenguaje, ya que escribir cuentos es (re)hacerse de manera constante. Si la novela, por ejemplo, es una gran estructura-resultado de los fracasos anteriores, el cuento, en una escala contenida, propone una revisión constante. Se escribe desde el otro cuento, ya sea fluyendo o contradictoriamente; se escribe en el ahora, considerando lo próximo. Qué mejor lenguaje que el propio, el antropológico, el (in)consciente, para contar estas historias.

—¿Dónde se posiciona «Saturnario» respecto a tus textos anteriores?

—Desde El factor carne decidí que las colecciones de cuentos saldrían como fueron concebidas, fluidez o accidente. Mucha gente me comenta que prefieren ciertos cuentos a otros. Se sorprenden cuando les secundo la moción. Escribo las colecciones como si fuesen sesiones de performances (eso lo aprendí de Pastor de Moya). Quizá un cuento esté más balanceado que otro, pero por lo explicado más arriba, te podrás dar cuenta del sentido de consecuencia que pretendo en estos trabajos. No dudo que lo elegante radique en la artesanía. Decía Hijikata que Life catches up with form.

(tomado de Mediaisla: http://mediaisla.net/revista/2011/07/el-%C2%ABsaturnario%C2%BB-de-rey-andujar-un-boulevard-de-suenos-rotos/)

lunes, agosto 01, 2011

Cultura reconoce jóvenes Maratón Juvenil de Lectura


SD. El Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General de Gestión Literaria, realizó un homenaje a los jóvenes Martha Esther Báez, Rodolfo Ariostto Jiménez Pérez, Carlos José Reyes, Cristian Morrobel y José Manuel Bueno Grullón, residentes en la Provincia Valverde, quienes participaron en el "Maratón Juvenil 300 Horas de Lectura Continua", estableciendo un nuevo récord Guinness.

El acto, efectuado en el lobby de la institución cultural, estuvo presidido por el ministro de Cultura, José Rafael Lantigua, quien expresó que "iniciativas como estas exaltan los talentos y méritos de la juventud dominicana, e indiscutiblemente, engrandecen el valor de la lectura a través de una obra tan fundamental como la del profesor Juan Bosch".


De Diario Libre
http://www.diariolibre.com/noticias_det.php?id=300078

sábado, julio 23, 2011

AUTORES DE LA EDITORA NACIONAL ROMPEN RECORD MUNDIAL DE LECTURA



Martha Esther Madera Báez, Carlos José Reyes, Cristian Rodríguez Morrobel, Randolfo Ariostto Jiménez Pérez y José Manuel Bueno Grullón, tomaron la iniciativa de promover la lectura rompiendo el récord Guinnes de 240 horas de lectura.

Extendieron el récord a 365 horas para simbolizar que los dominicanos deben leer por lo menos una hora por día.

La lectura se hizo con las obras completas de Juan Bosch, en las instalaciones del Ministerio de la Juventud.

Recibieron la visita y el apoyo de cientos de personalidades, incluyendo al propio Presidente de la República, Dr. Leonel Fernández.

Después de la rotura inicial del récord, fueron visitados por el Ministro de Cultura, José Rafael Lantigua. Se recuerda que la Editora Nacional, dependencia de ese Ministerio, había publicado sendos libros de poesía de dos de los jóvenes lectores: Carlos Reyes en 2009 y Randolfo Ariostto en 2010.

lunes, junio 06, 2011

Editora Nacional en La Central de Barcelona



La Central

Presentaciones y lecturas

Conferencia: "La Industria del libro en República Dominicana. La Editora Nacional: una experiencia a ser exhibida"

A cargo del Lic. Leon Félix Batista. Director general de La Editora Nacional, del Ministerio de Cultura de la República Dominicana.

León Félix Batista (Santo Domingo, 1964), escritor, poeta y editor. Fue director de la editorial Cantus Firmus en Nueva York, donde vivió 18 años, y realizó estudios académicos en el Mercy College y en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Es Director de la Editora Nacional del Ministerio de Cultura de la República Dominicana desde 2004.

La temática gira en torno a la industria del libro, la presentación de la editorial y los escritores dominicanos.

Esta actividad se realiza dentro del marco de la segunda Semana Cultural Dominicana, que se llevará a cabo en Barcelona del 13 de junio al 19 de julio.

* 19h30
* Miércoles 15 de junio
* La Central (c/Mallorca) (Mallorca, 237 / 08008 BARCELONA)


http://www.lacentral.com/agenda?evento=52132

© 2011 La Central

miércoles, mayo 25, 2011

Cultura publicará cuatro libros sobre ajusticiamiento de Trujillo





SANTO DOMINGO.-El Ministerio de Cultura (MINC) publicará cuatro nuevas obras destinadas a conmemorar el 50º aniversario de la gesta patriótica del 30 de mayo de 1961, a través de su sello Editora Nacional.

Con esta colección el MINC busca destacar la lucha librada dentro y fuera del país en contra de la tiranía trujillista, así como valorar el arrojo y la disposición patriótica de muchos hombres y mujeres, algunos de los cuales no alcanzaron a disfrutar el clima de libertad y democracia que ayudaron a construir, muchas veces de forma anónima.

La colección bibliográfica, coordinada por el historiador Bernardo Vega; comprenderá 26 títulos, y está formada principalmente por libros publicados en el exilio que nunca circularon en el país o que no han sido reeditados, y por otros libros antitrujillistas publicados por extranjeros que tampoco se han dado a conocer en territorio nacional.

Los primeros cuatro títulos que saldrán a la luz el próximo miércoles 2 de junio, en un acto que se celebrará en el Museo de las Casas Reales a las 6 de la tarde son: "Trujillo: La agonía dominicana", de Buenaventura Sánchez Feliz; "Yo también acuso" de Carmita Landestoy; "La tragedia dominicana y el primer Congreso Ordinario de la C.T.A.L", de Isidro Jimenes-Grullón, Juan Bosch, Ángel Miolán y "Un generalísimo", novela inédita de Ángel Miolán.

La publicación forma parte del programa conmemorativo del 50º aniversario de la Gesta del 30 de mayo de 1961.


De Diario Libre
http://www.diariolibre.com.do/noticias_det.php?id=291930

miércoles, mayo 18, 2011

Psique: Un fenómeno


Psique: Un fenómeno

Náyila Pichardo, una jovencia de 16 años, presentó en la Feria del Libro, su primera novela, titulada “Psique”, un texto sorprendentemente maduro y reflexivo, pese a la edad de au creadora. El editor de la obra, León Félix Batista dijo que “Psique” es una novela juvenil escrita con madurez; un trhiller abundante en ...intrigas, que acontecen en un mundo de paranormalidad. Aseguró que la novel escritora es una verdadera revelación en la celebración de la feria y destacó el hecho de que una adolescente de 16 años escribiera una novela, un género que generalmente no cultivan personas de su edad. El intelectual y crítico literario, León David, quien tuvo a su cargo la presentación, dijo que “la novelista muestra una feliz y precoz competencia lingüística, rara sobremanera en personas de sus escasos años. Maneja el idioma con vigor y perfecta corrección no exenta de elegancia”. La novela ha caudaso impacto por su calidad, más que por la edad y la belleza de la autora. http://www.elnacional.com.do/nacional/2011/5/18/83555/El-mas-vendido-de-los-libros-en-la-feria-es-autoria-de-Gomez-Berges

sábado, mayo 07, 2011

reseña a Psique, de Náyila Pichardo


Psique, por Luis Beiro
http://www.listin.com.do/ventana/2011/5/6/187158/Algunos-libros-que-sonaran-en-la-Feria

Que una adolescente de 16 años publique una novela juvenil es digno de que fijemos los ojos en ella. Con independencia de las virtudes y señalamientos críticos a su escritura, es una semilla de esperanza. En estos tiempos donde el acto de escribir ha dejado de practicarse con disciplina y rigor y donde cada vez se lee menos, merece toda nuestra admiración y respeto el hecho que esta jovencita haya decidido aplazar fiestas, comedias, excursiones y otras tentaciones para seguir el camino de la sabiduría y de las historias de ficción. Desde ya le auguramos un futuro de certezas por su valentía y su decisión de apartarse de las vanalidades de la posmodernidad para sentarse a escribir. “Psique”, de Náyila Pichardo, fue publicado por la Editora Nacional